Marco Enríquez-Ominami: “Trabajaré por ustedes los trabajadores, para que reciban la retribución que se merecen”

Martes 10 de octubre de 2017. El candidato presidencial del Progresismo, Marco Enríquez-Ominami, acompañado por el vicepresidente de la CUT y vocero del comando, Fabián Caballero y junto a su esposa, Karen Doggenweiler, presentó un conjunto de compromisos en materia laboral, tras una semana de intensas reuniones con agrupaciones sindicales de todo el país y luego de su aplaudida participación en el consejo ampliado de la CUT.

Los detalles de estas propuestas las explicó el líder progresista, quien introdujo el tema indicando que “el grueso de los chilenos gana en promedio menos de 500 mil pesos. Quiero hacer compromisos. Pocos, pero serios y contundentes, para mejorar el ingreso. El ingreso de los chilenos será mi desafío. Sí creo que hay que reactivar la economía. Chile puede crecer más, pero eso tiene que ver siempre con una condición: que el crecimiento también sea para los trabajadores de Chile”.

Las seis de medidas son las siguientes:
1. Sueldo mínimo de 300 mil pesos a julio de 2018.
2. Igualar la pensión mínima con el sueldo mínimo.
3. Ratificación de convenios OIT por derechos sindicales.
4. Trabajadores públicos: a igual función e igual responsabilidad, igual remuneración.
5. No+AFP. Nuevo sistema de seguridad social.
6. Sí a los subsidios si el ingreso no alcanza.

De este modo, Enríquez-Ominami explicó cada una de las propuestas. “En julio de 2018 subiré el sueldo mínimo a 300 mil pesos. Son cientos de miles los que ganan el sueldo mínimo, y es importante porque es referencia para todos los garzones, el mundo del turismo, quienes trabajan con comisiones y propinas y tienen fijado su salario respecto del sueldo mínimo. Muchos empresarios en el retail usan el mínimo como referencia. La dignidad del trabajador es toda la vida y la pensión mínima promedio de los jubilados en Chile es inferior al sueldo mínimo, por lo que la pensión mínima también ascenderá al mismo valor que el sueldo mínimo. Nadie jubilará con pensiones de miseria”, explicó entre los aplausos de los presentes.

Una tercera medida es que bajo la presidencia Progresista “buscaré cumplir con todos los artículos y convenios de la OIT. La Organización Internacional del Trabajo tiene un concepto muy importante: el empleo decente. Para los trabajadores públicos también va mi compromiso. A igual función e igual responsabilidad, igual remuneración. Ustedes que están en el aparato público tendrán un Presidente que los protegerá, no me importa su carnet de militancia ni por quién hacen puerta a puerta hoy. Contarán conmigo aunque no hayan trabajado por mí. Seré Presidente de ustedes”.

A su vez, el líder del PRO y los independientes señaló que “en el mundo público y privado hay dos demandas pendientes. Seré el Presidente de los trabajadores, porque haré efectiva la negociación colectiva en el mundo público y el derecho a huelga efectiva y, al mismo tiempo, para el mundo privado avanzaré por la negociación por rama, que es fundamental. Cuando hay trabajadores más felices, Chile es más grande”.

El quinto anuncio que dio a conocer el presidenciable hace referencia a las pensiones. “Un trabajador es una mujer o un hombre que cotiza y todos sabemos que cotizan en sistemas obligatorios como las AFP. Terminaré con ellas tal cual ustedes las conocen. Y lo haré de modo responsable y gradual. Trabajaré por ustedes los trabajadores, para que reciban la retribución que se merecen y que no han recibido en más de 27 años. La dignidad en el trabajo es tan importante como el derecho al trabajo”.

La sexta medida que dio a conocer Marco Enríquez-Ominami fue sobre subsidios. “Si el ingreso no alcanza, y este es un compromiso estudiado con el equipo sindical, habrá todos los subsidios que sean necesarios. Sí, no le tengo miedo. Sí al subsidio. Cuando el sueldo no alcanza, habrá subsidio. Cuando el sueldo no alcance, estaré yo como como Presidente al lado de ustedes. Tendrán un Presidente 24/7, pero socialmente”.

Por su parte, el vocero del comando presidencial y vicepresidente de la CUT, Fabián Caballero, señaló que “es un hecho recurrente que las demandas de los trabajadores se invisibilizan permanentemente. Marco Enríquez-Ominami ha tenido una gran intervención con sus propuestas en el consejo ampliado de la CUT, fueron aplaudidas y abrazadas por todas las orgánicas”.

Y agregó que “hoy damos a conocer las aspiraciones más recurrentes que los trabajadores quisieran escuchar de un candidato. Marco ha estado permanentemente abierto a dialogar con las organizaciones de los trabajadores. Así lo hemos hecho en los últimos diez días reuniéndonos con una serie de dirigentes sindicales de organizaciones que representan a miles de trabajadores. El eje central de estas propuestas son el crecimiento económico del país y al mismo tiempo con la distribución”, explicó.

“El 2009 perdimos Frei y yo, con Piñera perdieron los más pobres. Busquemos la unidad”
Tras ser consultado nuevamente por la unidad de las opciones de centroizquierda para la segunda vuelta, Enríquez-Ominami puntualizó que “yo estaré en la casa de la unidad al día siguiente de la primera vuelta. Aspiro a ser el anfitrión de esa casa para todos los chilenos, pero no me voy a callar sobre nuestras diferencias. Ayer hice un Facebook Live en San Ramón e invité a Guillier a un debate en esa comuna, no es ningún accidente”.

El líder Progresista también señaló que “lo más importante para la unidad es que hoy defendamos el legado de Michelle Bachelet. Hay cosas pendientes, pero claramente Alejandro Guillier no votó por ella en 2005, quería votar por Piñera el 2009, hoy no la defiende. Yo creo que después de ocho años, hay cosas que defender”.

Y agregó que “Alejandro Guillier me manda emisarios y eso no sirve. Esto debe ser entre líderes, entre candidatos. Eso es lo responsable. El 2009 perdimos Frei y yo. Perdió el mundo socialista, perdió el mundo socialcristiano, perdieron los más pobres, perdió la gente de campamentos que se quedó sin subsidios”.

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